¿CÓMO AFECTAN LAS BUENAS PRÁCTICAS AMBIENTALES EN LA CONSTRUCCIÓN?

La buena gestión ambiental es resultado de la adecuada cualificación, formación, y sensibilización de los trabajadores. Los impactos ambientales de cualquier actividad productiva pueden tener efectos negativos sobre:

Fauna y Flora

La alteración de ecosistemas es el impacto más negativo sobre la fauna y la flora. Por tanto, es recomendable que se extremen las precauciones para evitar la modificación de lugares que no sean estrictamente necesarios.

Algunas medidas que se pueden adaptar son:

-Realizando Proyectos de restauración paisajística y revegetación.

-La utilización de especies autóctonas o de crecimiento natural en la zona puede ayudar a reducir las tareas de mantenimiento.

-Restringir la zona de circulación, estableciendo las zonas de trabajo y evitando el movimiento innecesario de maquinaria y personal

-Moderar la velocidad de circulación.

- Identificar la vegetación existente antes de proceder a su eliminación.

- Proteger las formaciones vegetales más valiosas y evitar la afección innecesaria de árboles.

-Instalación de cerramientos de protección del tipo cinegético o señales disuasorias para evitar el paso de animales y así el atropello, hitos antifauna o reflectores.

 

El suelo:

El suelo es un recurso finito, que requiere cuidado y conservación. Es necesario que se extremen las precauciones en el uso del suelo como recurso, favoreciendo la restauración, siempre que sea posible, y evitando la pérdida y contaminación.

Algunas medidas que se pueden adaptar son:

-Restringir la zona de circulación, estableciendo las zonas de trabajo y evitando el movimiento innecesario de maquinaria y personal.

-Gestionar adecuadamente los restos de hormigón, cemento… para evitar ocupaciones permanentes del suelo.

- Uso de productos absorbentes, oleofílicos, para la recogida de derrames de combustible, aceite… que se gestionarán como residuos peligrosos.

- Realizar la limpieza de los vehículos y maquinaria en las zonas habilitadas a tal fin.

- Restauración de las zonas dañadas por contaminación del suelo.

- Las plantaciones de arbustos, efecto positivo, mejoran las características físico-químicas del suelo y evitan la erosión.

 

El agua:

El uso racional del agua es una práctica elemental y sencilla de aplicar. No se trata de escatimar su consumo, sino de consumir estrictamente la cantidad necesaria.

Algunas medidas que se pueden adaptar son:

- Mantener en buen estado los depósitos de agua, cisternas… para evitar fugas.

-Corregir cualquier problema o avería que suponga pérdida de agua.

- Identificar en cada actividad el consumo de agua para detectar posibles desviaciones.

- Seguimiento del consumo de agua, procurando ajustarlo a las necesidades

- Fijar objetivos de ahorro.

- Cuando sea posible, deberán establecerse instrucciones de limpieza que minimicen el consumo de agua y de detergentes, tanto en limpieza de vehículos y maquinaria como en las instalaciones.

- Lavado de vehículos y maquinaria.

- Instalar sistemas ahorradores de agua.

 

La energía:

El impacto asociado se identifica con el calentamiento global y el consiguiente cambio climático, ocasionado por el aumento de las emisiones de gases efecto invernadero provenientes del consumo de combustibles fósiles.

Algunas medidas que se pueden adaptar son:

-Eficiencia en la adecuación de vehículos y maquinaria a los trabajos.

-En perfecto estado de mantenimiento y puesta a punto para evitar consumos innecesarios de combustible y lubricantes.

- Mantener las ruedas correctamente hinchadas

-Conducción eficiente.

-No dejar el motor en marcha.